CERAI y FACM lanzan la publicación sobre 100 iniciativas alimentarias locales y sostenibles en España

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Desde CERAI y la Fundación Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo (FACM) presentamos la publicación “Sistemas Alimentarios Territorializados en España: 100 iniciativas locales para una alimentación responsable y sostenible”, fruto del proyecto “Herramientas para la transición hacia Sistemas Alimentarios Territorializados (SAT)”, financiado por la Fundación Daniel y Nina Carasso, y realizado por CERAI en colaboración con la Fundación Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo (FACM), Mensa Cívica y la organización francesa  RESOLIS.

En esta publicación se han identificado y sistematizado 100 iniciativas agroalimentarias locales y sostenibles en el territorio español que trabajan bajo el enfoque de la Soberanía Alimentaria, la Economía Social y Solidaria y el Ecofeminismo. Se trata de iniciativas que trabajan desde lo local en la transformación del sistema alimentario hacia un modelo más sostenible ambiental, social y económicamente; apostando por primar la proximidad, pero también la diversificación; que sea justo para todas las partes, que busque estar en red con su territorio y en el que se cuide a las personas que forman parte de él.

Las iniciativas que construyen Sistemas Alimentarios Territorializados tienen un alto valor transformador, pero suelen tener problemas de falta de articulación. Con la presente publicación se pretende darles visibilidad y poner en valor los impactos positivos que generan en los ámbitos social, ambiental, cultural y político.

Para elaborar esta publicación se han analizado 100 iniciativas a lo largo de la cadena alimentaria, del ámbito de la producción, la transformación, la distribución y el consumo, así como proyectos de organizaciones y administraciones, que llevan en marcha al menos 3 años, que ofrecen una propuesta novedosa y que han alcanzado cierto nivel de sostenibilidad económica.

De las 100 iniciativas identificadas, el sector que predomina es la producción agrícola, con 26 iniciativas, seguido de la restauración (14) y la transformación(13). Respecto a la distribución geográfica, en la selección se ha tratado de identificar iniciativas de todo el territorio español, intentando que hubiera una buena muestra de cada comunidad autónoma y poniendo atención a que los territorios menos poblados se hallaran representados. En este mapa online se pueden localizar:

Este proceso de identificación y análisis de las iniciativas SAT ha permitido extraer algunas conclusiones:

  • Los Sistemas Alimentarios Territorializados (SAT) no solo generan beneficios propios si su actividad económica funciona, sino que benefician en gran medida al entorno y a la economía local del territorio.
  • Algunas iniciativas destacan la amenaza de la gran industria en el ámbito de la alimentación ecológica. Frente a ello, se propone como estrategia diferenciarse y destacar los valores de la pequeña producción: calidad del producto, cuidado del medio ambiente, desarrollo local, confianza, trato cercano, bienestar animal, etc. Relacionado con esto, se destaca la importancia de elaborar una buena estrategia de comunicación. Sin embargo, encontramos que muchas veces la comunicación tanto interna como externa es deficitaria y no alcanza sus objetivos.
  • A pesar de que en los últimos años se han puesto en marcha distintos procesos participativos en relación con la gestión del sistema alimentario en algunos municipios del Estado español, son muy pocas las iniciativas que participan en las estructuras públicas de participación creadas por las administraciones (Consejos Alimentarios, procesos de creación de Estrategias Alimentarias, etc.). Existe una clara brecha entre la gestión política alimentaria y el sector de la pequeña producción-transformación-distribución.
  • Se valora como positiva la existencia de entidades y organizaciones que llevan a cabo proyectos de apoyo al sector productivo y de transformación.

Finalmente, uno de los temas sobre el que se ha indagado en este trabajo y que se ha identificado como uno de los puntos más débiles es el aspecto económico de las iniciativas. Como conclusión se ha puesto de manifiesto que para que estos proyectos sean replicables tienen que ser sostenibles, tanto en lo social y lo ambiental, como económicamente; y que este último objetivo es el que más cuesta conseguir en este modelo. Para profundizar en la sostenibilidad económica y en otros aspectos de relevancia, en la siguiente fase del proyecto “Herramientas para la transición hacia Sistemas Alimentarios Territorializados (SAT)” se seleccionarán 15 de las 100 iniciativas para hacer una indagación más exhaustiva sobre sus factores de éxito, y ver qué herramientas se pueden extraer para  replicarlas en otros proyectos.

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