Intervención de Vicent Garcés, Presidente de la Fundación ACM, ante la Comisión de Desarrollo Territorial Sostenible de la Asamblea Regional y Local Euro-mediterránea (ARLEM)

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LA HORA DE UNA TRANSICIÓN AGRÍCOLA Y ALIMENTARIA HA LLEGADO,

¡DESPERTEMOS!

(Intervención de Vicent Garcés, Presidente de la Fundación ACM, ante la Comisión de Desarrollo Territorial Sostenible de la Asamblea Regional y Local Euro-mediterránea (ARLEM), reunión telemática del 29 de octubre de 2020)

 

SITUACIÓN ACTUAL

La rica historia agrícola y la diversidad de los sistemas y pautas de alimentación han permitido el surgimiento y florecimiento de múltiples civilizaciones alrededor del Mediterráneo. La diversidad gastronómica y la dieta mediterránea siguen gozando de gran reconocimiento entre los nutricionistas de hoy en día.

Sin embargo, los productos agrícolas y alimentarios globalizados y normalizados de la agroindustria y las grandes cadenas de distribución han ganado terreno. En el sistema alimentario de los pueblos del Mediterráneo, el componente “globalizado” supera hoy en día al componente ” territorializado”. El sistema alimentario actual destruye más empleos de los que crea y distribuye pocos ingresos a nivel local. Debilita el desarrollo en lugar de promoverlo. Empobrece y endeuda a los países mediterráneos en vez de enriquecerlos.

Tiene efectos negativos a nivel social (pérdida de puestos de trabajo en las economías locales), ambiental (contaminación, regresión de la fertilidad del suelo y la biodiversidad) y cultural (pérdida de diversidad de alimentos y de cocina).

 

LA ALTERNATIVA

La alimentación, y todo el sistema agrícola y alimentario, debe volver a ser un motor central del desarrollo sostenible, respetuoso e inclusivo de nuestros países. Debemos recuperar y revalorizar los conocimientos y las prácticas agrícolas y alimentarias de nuestros países y responder a los grandes problemas contemporáneos: la creación de empleo y la lucha contra la pobreza, la gestión sostenible de los recursos naturales y la lucha contra el cambio climático, y la preservación del patrimonio cultural.

La transición agroalimentaria que está propuesta nos obliga a librar dos batallas interrelacionadas: la batalla por la “reterritorialización” del consumo, que se manifiesta en la construcción de cortocircuitos y el desarrollo de “economías circulares”, y la batalla por el cambio de modelo agrícola, por una “revolución agroecológica”.

Todas estas son cuestiones que debemos resolver si queremos dejar a las generaciones futuras un patrimonio tangible e intangible que les permita vivir decentemente.

 

LA PROPUESTA

La Fundación Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanos del Mediterráneo (FACM) a expresado sus demandas en materia de transición alimentaria, en especial con ocasión de la 22ª Conferencia de las Partes (COP22) de la Convención sobre el Cambio Climático, que se celebró en noviembre de 2016 en Marrakech.

 

Deseamos reafirmarnos en el campo de la búsqueda de soluciones, junto con aquellos que obran por la transición alimentaria en los países mediterráneos. De hecho, en todos nuestros países existen pioneros que han puesto en funcionamiento y se encargan de iniciativas de alimentación responsable y duradera, ya en marcha en los caminos de la transición.

En este sentido, la FACM ha colaborado en un estudio sobre “Herramientas para la transición a sistemas alimentarios territorializados (SAT)” promovido en 2018 por diversas entidades españolas y francesas para realizar un estudio y mapa de las 100 mejores iniciativas alimentarias sostenibles en España.

Por último, proponemos presentar una amplia muestra mediterránea de varios cientos de iniciativas alimentarias responsables y sostenibles, que podrían mostrar la creatividad y la diversidad de las “soluciones” locales y contribuir a identificar las “vías de transición” hacia nuevos sistemas agrícolas y alimentarios.

Valencia, 29 de octubre de 2020